Las diferencias entre el té matcha y el té verde común: origen, cultivo, procesamiento y propiedades.
El té verde y el té matcha son dos bebidas que se obtienen de la misma planta: la Camellia sinensis. Sin embargo, tienen muchas diferencias en cuanto a su origen, cultivo, procesamiento y propiedades. ¿Quieres saber cuáles son? Te lo contamos a continuación.
Origen
El té verde es una de las bebidas más antiguas y consumidas del mundo. Se originó en China hace más de 4.000 años y se extendió por toda Asia. El té verde se produce en diferentes países como China, Japón, India o Taiwán.
El té matcha es una variedad de té verde que se originó en China en el siglo XII. Fue introducido en Japón por el monje Eisai, quien lo integró en la ceremonia del té japonesa. Hoy en día, el té matcha se produce principalmente en Japón, especialmente en la región de Uji.
Cultivo
El té verde se cultiva al sol o a la sombra parcial. Las hojas se cosechan varias veces al año según la variedad y la calidad del té. Puede provenir de diferentes variedades de la planta del té: Camellia sinensis var. sinensis o Camellia sinensis var. assamica.
El té matcha se cultiva a la sombra durante unas tres semanas antes de la cosecha. Esto aumenta el contenido de clorofila y aminoácidos de las hojas, que adquieren un color verde intenso y un sabor dulce. El té matcha siempre proviene de la variedad Camellia sinensis var. sinensis.
Procesamiento
El té verde se procesa mediante un método que detiene la oxidación de las hojas. Las hojas se cuecen al vapor o se tuestan para desactivar las enzimas que causan el oscurecimiento. Luego se enrollan y se secan para darles forma y conservar sus propiedades.
El té matcha se procesa de una manera que preserva todo el contenido de las hojas. Las hojas se cuecen al vapor para detener la oxidación y luego se despalillan y desvenan para eliminar los tallos y las nervaduras. Esto da lugar a unos copos llamados tencha, que luego se muelen entre piedras hasta obtener un polvo fino.
Propiedades
El té verde y el té matcha comparten algunas propiedades beneficiosas para la salud debido a su alto contenido en antioxidantes, vitaminas y minerales. Ambos pueden ayudar a prevenir el cáncer, mejorar el sistema inmunológico, regular el colesterol y controlar el peso.
Sin embargo, el té matcha tiene una mayor concentración de nutrientes que el té verde porque al consumirlo ingerimos toda la hoja del té y no solo su infusión. El té matcha contiene más cafeína, L-teanina, catequinas y clorofila que el té verde, lo que le confiere propiedades estimulantes, relajantes, anticancerígenas y depurativas superiores.
Como ves, el té verde y el té matcha son dos bebidas muy diferentes aunque provengan de la misma planta. Te invitamos a probar ambas opciones y disfrutar de sus sabores únicos y sus beneficios para tu salud.